La transición hacia modelos económicos sostenibles se ha evidenciado en todos los territorios a nivel global, convirtiéndose en un factor de análisis primordial y foco de atención para generar soluciones que fortalezcan el tejido social. El deterioro de la sociedad, el cambio climático, la precarización del empleo, entre otros, evidencian la necesidad de crear actores sociales que definan medidas públicas actores económicos con arraigo territorial y enfoque social.
En este contexto actúa el cooperativismo financiero como un actor estratégico que tiene la facultad de articular la sostenibilidad ambiental, inclusión financiera y la dinamización productiva en los territorios.
Este capítulo analiza el papel del cooperativismo financiero en su transición territorial, vinculando su modelo de gobernanza democrática con la promoción del empleo verde, la economía circular y la cohesión social. Se evidencia que este tipo de organizaciones, a más de fomentar el acceso a crédito contribuyen a la construcción y fortalecimiento de territorios resilientes, inclusivos, pero, sobre todo, colocando al ser humano como eje central de la economía.

Ingeniera en Administración de Empresas, Magíster en Gestión para Organizaciones Sostenibles y Magíster en Economía y Finanzas Populares, con más de 20 años de experiencia en responsabilidad social, gobernanza y sostenibilidad en el sector cooperativo.
